jueves, 5 de abril de 2007

"El IVU mata al bolsillo"











Inventa una parabola: “El IVU mata al bolsillo”

De momento, me quedé en blanco cuando leí el tema. ¿De qué hablo o escribo? Fueron los pensamientos que surcaron mi mente. Es que una cosa es ponerse en contacto con lo que es una parábola y otra cosa es…inventar una parábola. Quiere decir, que comenzaré hablándoles de lo que es, a mi entender, una parábola.
Creo que el fin de toda parábola es poder comunicar una enseñanza de una forma sencilla y que contenga todos los elementos pertinentes para garantizar que el mensaje sea certero y convincente. En la Biblia, encontramos muchos mensajes por medio de parábolas y se establece claramente que Jesús las utilizó para que “oyendo no entendieran sus palabras”. Claro está, fue en circunstancias específicas y con unos propósitos bien definidos porque en otra ocasión las utilizó y de inmediato, las explicó. Por ejemplo, la parábola del sembrador. Sus discípulos no la entendieron y se lo manifestaron. Jesús les declaró el significado de la misma. Eso no sólo despertaba inmediato interés, sino que mantenía la atención de los que le oían. A la vez, ayudaba a grabar indeleblemente la verdad en sus mentes. Al enseñar Jesús en parábolas, los que le escuchaban aprendían fácilmente. Y ese método de las parábolas facilitaba ocultar la verdad a sus enemigos que querían condenarle.
Al relacionarme con el título “inventa una parábola” entiendo que debo inventarme una y esto resulta sumamente interesante, pero problemático a la vez. Tengo un conflicto interno. Soy profesora de matemáticas y el concepto de una parábola alude a las secciones cónicas. La gráfica de una parábola se determina por su eje. Si es positiva, ésta abre hacia arriba, pero si es negativo, abre hacia abajo. Si interesas dibujarla puedes hacerlo en http://descartes.cnice.mecd.es/Geometria/Las_conicas/PARABOLA.htm.
Si el propósito es traer una enseñanza, se tiene que partir de algo conocido o que se ha experimentado. Necesariamente parte de lo real y no de lo ficticio. Por lo tanto, las experiencias vividas tienen que ser incluidas. Deseo compartir una triste, y trágica experiencia vivida en carne propia hace un poco tiempo atrás. Me desgarró el alma y torció mis coyunturas. Dio escalofríos a mis huesos. Por un momento callé, luego rompí mi silencio y el dolor se apoderó de mi ser. Lo sufrimos mi familia, mis compañeros de trabajo, mis vecinos y mis estudiantes. Usted quedó preso(a) en sus redes y no podemos aguantarlo más. Sin más preámbulo pasemos a vivir esta amarga y cruel experiencia.

Mi parábola la titularé “El IVU mata al bolsillo”. Era una tarde lúgubre y a lo lejos se escuchó un grito de angustia y de desesperación ¡“ahí viene y ya se acerca, ya viene y está aquí!”. Los rostros pálidos y mustios por la agonía que no desfallece, sino que enmudeció ante la indiferencia. A la calle salieron los comerciantes con palos, picos, y azadas. No tenían metralletas ni fusibles. Se encontraron desarmados porque la invasión era más fuerte que ellos.

El IVU arrastraba todo a su paso. Devoraba propiedades, comercios, y hogares. No pidió permiso y entró por las puertas sigilosamente, pero con furia se estrelló contra los bolsillos indefensos ocasionando gran ruina. Con voz tenue, los bolsillos imploraban misericordia. Aquella voz no fue escuchada en la Casa de las Leyes ni en la Fortaleza.

¿Quién eres tú? ¿Por qué desangras mis entrañas? Mas el IVU le increpó diciendo: “soy el Impuesto sobre tus Ventas y Usos”. De inmediato se lanzó precipitadamente sobre el bolsillo y a duros golpes de patadas, y puñetazos le arrebató la vida.

Aquella tarde fue la más triste de todas. Los pajarillos no quisieron cantar sus hermosos trinos armoniosos que inspiraban a todo el que pasaba. El viento no pasó acariciando los rostros. Se detuvo en su paso. Las nubes levantaron vuelo y se perdieron en el horizonte. Mas éste, se marchó junto a ellas para nunca volver. El sol no dio luz y detuvo su esplendor. El río volvió atrás y no regresó a su cauce. Ante aquella injusticia humana todos se fueron, se marcharon y nunca más regresaron. No se pusieron de acuerdo. Todos coincidieron, pero todos reaccionaron y no fueron indiferentes. Era algo que los unía en un fin en común. Sabían cuál era su norte e hicieron la diferencia.

Entonces ví cuando el IVU se tragó a la Isla del Encanto cargándola en sus entrañas porque en la Isla no hubo nadie para contrarrestarle. Pereció el pueblo, esclavo por la arrogancia e insensatez de mentes estrechas que no supieron manejar un presupuesto.

Nancy Vélez

12 comentarios:

Maggie dijo...

Cuando implantaron el IVU. Yo en lo único que pensé, en las semanas que pase con el susto de no saber si regresaría al trabajo, me puse en la mente lo siguiente “Si con esto yo y muchos más se puede lograr que mantengan su trabajo, lo pagaré pues a veces uno bota esa cantidad de dinero en tonterías”.
Esto del IVU vino a crear conciencia de lo mucho que malbaratamos el dinero. Solamente necesitamos ver que el problema de la economía no lo tenemos nosotros solamente se ve alrededor del mundo. Somos un país pequeño y pobre que hemos hecho maravillas con nuestro capital. Pero también lo hemos votado y jugado con el dinero y ahora lo estamos pagando. No lo estamos pagando tan mal cuando hay un Choliceo lleno casi todos los fines de semanas.
Cuidemos nuestra islita, tomemos conciencia de nuestras necesidades reales y pongamos el dinero donde debe estar y también pongamos a la gente que debe estar trabajando por Puerto Rico a trabajar por lo que cada uno de nosotros los contribuyentes les pagamos. Servir al pueblo de Puerto Rico.
Honestamente me duele ver como hay tanta gente queriendo y necesitando trabajo y como hay muchos que tiene trabajo y no lo valoran y todo el tiempo están en el acostumbrado llantén del nuevo puertorriqueño. Si digo el nuevo, pues el puertorriqueño de antes era un ser humano de trabajo y de lucha y hacia lo que fuera por traer el pan a la casa. Todavía quedan algunos de esa raza antigua, pero que muchos hay en el llantén continuo y no valoran ni tan siquiera lo que han logrado. Dios no quiera que algún día no nos den un buen sacudión y tengamos que aprender de cantazo y no de sustitos pequeños. Reaccionen pronto y no se duerman. Pongan todo en su lugar y a que funcione como debe en Puerto Rico antes de que se nos caiga y no podamos levantarlo más. ¡Que Dios Nos Ilumine a Todos!

Félix Morales dijo...

En la ultima feria de artesanía celebrada en la plaza de las delicias de Ponce logre apreciar una estampilla en la cual aparecía un cartel de carretera al cual decía “Precaución ganado cruzando la calle” y en la parte de atrás de ese cartel estaba el Capitolio de Puerto Rico.

La verdad es que no se puede ilustrar mejor lo que en su mayoría hay dentro del capitolio. Te felicito por la excelente narración de cómo el IVU asaltaba a la gente. Esto me recuerda cuando veo las películas en donde los que cobraban los impuesto llegaban a las casa de los plebeyos para quitarles su dinero y si no lo tenían los agolpaban y les llevaban sus posesiones, ya por lo que veo falta poco para llegar a esto.

El 15 de noviembre de 2006 entra en vigor el Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU), el cual fue incorporado al Código de Rentas Internas de Puerto Rico de 1994, según enmendado, mediante la Ley Núm. 117 de 4 de julio de 2006. Tanto los comerciantes como los consumidores deben estar familiarizados con este nuevo impuesto. Para estar relevado del requisito de cobrar y depositar el IVU, el comerciante tiene que: obtener del comprador un Certificado de Compra para un Contrato Cualificado, remitirle al Secretario, no más tarde del día 20 de cada mes, copia de todo, Certificado de Compra para un Contrato Cualificado recibido durante el mes anterior, agrupado por comprador y por contrato con ese comprador; y enviarle al Secretario, no más tarde del día 20 del mes calendario siguiente al mes en que se efectuó la primera venta cubierta por el contrato y ocurrida con posterioridad al 14 de noviembre de 2006, copia de dicho contrato.

Hasta hace uno pocos días me di de cuenta que estaba pagando el impuesto hasta para mi celular. Y por lo que veo esto se va a poner peor. Ya no se sorprendan cuando algún articulo suba de precio, esto ya es normal. Sorpréndanse cuando las cosas bajen de precio.

Por Félix Morales

Andrés Rodríguez dijo...

SAludos Nancy:
Desarrollaste un tema en tu ensayo que fue bien controversial a la hora de su aprobación. Me gustó la forma tan peculiar que utilizaste para describir la manera en que este fenómeno del Impuesto sobre la venta y el uso (IVU) llegó hasta nuestros bolsillos. Tienes razón cuando te refieres a las mentes estrechas que tienen los representantes y legisladores que no saben bregar con un presupuesto. Este país va de malas en peor en la situación económica y para tratar de mejorarla lo primero que se le ocurrió fue esto del IVU atentando contra los escasos recursos económicos del pueblo trabajador. Estoy de acuerdo que paguemos algún impuesto sobre el uso y la venta, pero no tanto. Tu tema me sirvió para buscar información sobre el mismo ya que escuchaba los comentarios sobre dicho tema pero, nunca había investigado sobre su desarrollo y aplicación. Alguna de la información que recopilé fue la siguiente: El IVU es un impuesto fijado sobre toda transacción de ventas al detal, uso, consumo o almacenamiento de una partida tributable en Puerto Rico. La tasa contributiva estatal será de un 5.5% del precio de venta de la partida tributable y podría subir en enero de 2007 un por ciento (1%) adicional, para un total combinado de ocho porciento (8%) entre las partidas municipales y estatales. El Código de Rentas Internas, según enmendado por la ley 117, establece que para el 15 de noviembre toda persona que lleve a cabo negocios en Puerto Rico como comerciante deberá presentar al Secretario de Hacienda una Solicitud de Certificado de Registro de Comerciantes. El Certificado de Registro de Comerciantes es una autorización del Departamento de Hacienda necesaria para hacer negocios en Puerto Rico. Además, El Certificado de Registro de Comerciantes autoriza la venta de partidas tributables, que incluyen artículos y servicios, sujetas al IVU. Las penalidades del IVU son las siguientes:
PENALIDADES
$10,000
• Por no registrarse
• Por falsificar o poseer un Certificado de Registro de Comerciantes falsificado
• Por falsificar o poseer un Certificado de Exención falsificado
$5,000
• Por transferencia ilegal del Certificado de Registro de Comerciantes
• Por proveer información falsa en la Solicitud del Certificado de Registro de Comerciantes
• Por exhibir un Certificado de Registro de Comerciantes falsificado en cada lugar de negocio
$1,000
Por no exhibir el Certificado de Registro de Comerciantes
$500
• Penalidad por no informar cambios en la información provista en la Solicitud del Certificado de Registro de Comerciantes

Wilma Jimenez dijo...

Nancy

“El Ivu mata al bolsillo”

El Ivu fue un impuesto puesto por el gobierno de Puerto Rico, la cual los residentes tratamos de evitarlo pero fue misión imposible. Todos ahora estamos pagando el precio el impuesto por el gobierno. Mi opinión personal es que no es lo correcto porque el gobierno no le dio aumento a los empleados públicos el sueldo se quedo igual.

Aumento todo se cantazo a la misma vez la luz, el agua, la póliza, la comida no se puede comprar esta bien difícil el costo de vida. Bueno yo trabajo y mi esposo y hay que dividir el cheque imagínate para las personas que no trabajan. Porque esa es otra no hay trabajo, en Puerto Rico las fábricas cerraron sus operaciones. Es bien lamentable, la economía del país esta cuesta arriba.

Nos ha golpeado a todos por igual, en algunos sitios se paga mas que en otros, pero no deja de ser perjudicial para el bolsillo de la clase media. Muchos pequeños negocios tuvieron que cerrar operaciones por el famoso Ivu. Algunas alcaldías o pueblos por el momento no lo están cobrando pero tienen su forma de ver las cosas.

Ahora en navidad yo lo pude notar, marcado en las compras de último momento como el precio se duplicaba. Ahora hay que estirar el bolsillo más para que nos rinda un poquilito el sueldo. La clase trabajadora la clase media ha sido golpeada grandemente. A la verdad que lo sufro mucho cuando tengo que pagar mas. A mi no me importa las personas ricas, pero nosotros que trabajamos con gobierno es impactante en el bolsillo. Nos arrastro a todos por igual, de nada valió las propuestas y manifestaciones del pueblo se llego a esa conclusión y punto.

Como tú dices Nancy voy a repetir tu párrafo porque en verdad me atrajo mucho la atención de tu parte, eres muy creativa, devoraba propiedades, comercios, y hogares. No pidió permiso y entro por las puertas sigilosamente, pero con furia se estrello contra los bolsillos indefensos ocasionando gran ruina. Con voz tenue, los bolsillos imploraban misericordia. Aquella voz no fue escuchada en la casa de las Leyes ni en la Fortaleza.

¡Buenas Noches!

Wilma Jiménez Pérez

guirmar dijo...

"El IVU mata el bolsillo"

Te felicito la manera tan peculiar que hiciste tu ensayo. A mal tiempo buena cara. Con todo esto no hay más remedio que buscarle un medio jocoso por no llorar.

Yo creia que no iba a llegar pero llego. Tanto que hablaban y decian que no lo iban a poner. Al final lo hicieron. Si hubieran aumentado los salarios otra cosa estuvieramos viviendo.

Pero no es asi estamos trabajando con el mismo sueldo y todo más caro. En E.U. hay impuesto pero los sueldos son mayores. Esta isla va cada día para atras como el cangrejo. "Que nos pasa Puerto Rico".

Supuestamente ibamos a ver cambios y ahorros. Yo en lo personal no he visto nada. Sino todo lo contario. Lo único que ya me acostumbre a pagar el IVU.

guirmar

Naty dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Naty dijo...

Nancy realmente me gustó mucho la parábola que realizastes. Cuando comencé a leer tú parábola me iba imaginando todo lo que iba pasando. Cuando implantaron el IVU se me hizo al principio difícil acostumbrarme pero con el paso del tiempo ya he ido acoplándome aunque todavía por completo por que a veces me voy a comprar algo y de repente me dicen otro precio y luego me percato de que es por el IVU.

De verdad esto nos ha afectado a todos porque todo sube excepto los sueldo. Es increíble como todo va subiendo y la calidad de vida cada vez es más cara y no nos da nuestro salario.

Es por esto que es importante que tomemos conciencia de la importancia que tiene el ahorrar por que uno no sabe en que momento uno necesite dinero y no lo tenga al momento.

Doris Vilma Rodríguez dijo...

Llegó un huracán para el que no estábamos preparados, pero a pesar de todo hemos sobrevivido. El impuesto sobre la venta fue un golpe duro para los puertorriqueños, que no estábamos acostumbrados a que nos cobraran el impuesto de forma añadida. Antes lo pagábamos pero no nos dábamos cuenta, ya que lo incluían en el importe. El problema lo enfrentamos cuando nos añadieron un impuesto sobre el que ya existía en la mercancía adquirida por el comercio antes de que la ley entrara en vigor. Tenemos la esperanza de que cuando el comercio salga de la mercancía que adquirió antes de la ley que nos impuso el impuesto sobre la venta experimentemos una reducción en los costos.

Existen varios factores por los que fue difícil el cambio en nuestro bolsillo. Primeramente el gobierno no orientó a los comerciantes como era debido y los puertorriqueños únicamente sabíamos que estábamos obligados a pagar. Lo que se formó fue un desbarajuste. El segundo factor es que a mi entender el gobierno no está supervisando los costos que le imponen los comerciantes a los productos. El tercer factor es que no nos han aumentado los salarios y cada vez pagamos más; nos suben el costo de los servicios del agua y otros que no esperábamos. La realidad es que todo sube excepto el salario; ganamos lo mismo y pagamos más. Además, no hemos visto que el IVU solucione los problemas económicos del país. Como dices los problemas de mal manejo presupuestario los estamos pagando los contribuyentes. Un problema que viene de los diferentes gobiernos que han pasado por el país.

Finalmente, tenemos que comprar lo que necesitamos y nos agrada comprar lo que no necesitamos. La realidad es que nuestra sociedad es consumerista y nos gusta ir de tiendas. Si bien es cierto que muchas personas han ajustado su presupuesto a otros no le a importado y siguen consumiendo igual o más que antes de que se pusiera en vigor la ley. Mientras surge algún cambio en cuanto a nuestra situación económica, necesitamos adquirir víveres, por lo que es importante que hagamos ajustes en nuestro presupuesto. Debemos ser paciente, pero actuar con prudencia y no derrochar el dinero.

Carmenjoan.blogspot.com dijo...

Hola: Nancy

EL IVU MATA AL BOLSILLO

La verdad pensé que inmediatamente se enfocaría en el tema, pero al parecer le dio bastante ronda al asunto del Ivu, yo creo que le dio miedo el temita. Quizás hubiese sido mejor colocar como tema de su publicación la unión de las PARABOLAS Y EL IVU MATA AL BOLSILLO.

Una parábola es una narración hecha por medio de semejanzas, una verdad importante y una enseñanza de aspecto moral. En la publicación destacas el uso que Dios le dio a las parábolas. Para Jesús las parábolas fueron muy útiles ya que por medio de ellas manifestó una serie de ejemplos para que el pueblo lo entendiera con más claridad. Los mensajes de Dios eran muy sabios Él pretendía enseñarle al pueblo de una manera sencilla el sentido que tenían las cosas. Las parábolas provocan que las personas se mantengan alerta para poder entender con más claridad lo que se quiere decir. Con las parábolas se puede aprender fácilmente.

Siguiendo el comentario para su publicación ciertamente el problema del IVU ha traído mucha desdicha para los ciudadanos de Puerto Rico. Ahora la gente tiene que hacer un esfuerzo para realizar ajustes en el presupuesto personal. Para poder hacer las compras sin excederse hay que ir por ahí con la calculadora y preparados para que no nos cobren de más. Para muchas personas antes se les hacia fácil salir y buscar especiales por ahí y comprar muchas cosas, ahora lo piensan un poco más aunque el impuesto no es tan notable en un artículo económico, si lo es en un artículo que tenga un precio un poco más elevado. Entonces que hacemos nosotros cuando llegan las próximas elecciones corremos a sacar a los que están, pero total llegan otros igual o peor. ¿Quién entiende el dilema de los políticos? Es que a nuestros candidatos se les ocurren unas ideas tan buenas IVU. Olvídalo y paga. Ni haciendo una mezcla salimos airosos de los atropellos que han cometido la bola de sinvergüenzas que están gobernando en este momento. La verdad que hay muchísima gente volviéndose loca con esto del IVU y el alto pago que tuvieron que hacer en la planillas. Esto aquí esta casi, casi para salir corriendo.

yolanda dijo...

¡Saludos, Nancy!
Sencilla y espectacular tu parábola, definitivamente me gustó mucho y créeme que te voy a exhortar la lleves al periódico y la publiques. El que no lo publique no sabe de arte. Sería una lástima que se quede guardada. Gracias por compartirla con nosotros. Déjame decirte que es escalofriante, pero describe a la perfección el sentir del puertorriqueño de la clase media.

En lo personal que somos cuatro de familia, estamos pagando colegio de los niños, carro y casa sí me ha afectado económicamente. Lamentablemente no cuento con la ayuda económica de nadie, ni chambitas por el lado que me puedan ayudar.¿Sabes qué? Todo tiene un lado positivo. Mi familia se ha destacado en escribir poesía, la pintura y el dibujo, yo heredé esa habilidad de pintar, poseo unas cuantas pinturas. No veo de otra, tendré que explotar mi arte y me verás quizás en algún festival realizando algunas ventas. Así que el IVU entró en mi casa y estoy buscando una alternativa para sellar mis bolsillos y enfrentarme a los palos.

Definitivamente nuestro gobierno en general se endeuda tanto, que entiende el pueblo está obligado a pagar y ellos a seguir exprimiéndonos. Estamos mal como pueblo, tanto en lo social (violencia, criminalidad), lo político y sobre todo lo económico, que solo se escuchan comentarios de un Puerto Rico temeroso de que el pueblo oprimido se levante en protesta. La realidad es que el IVU vino para quedarse. Desde el último cuatrienio que gobernó Rafael Hernández Colón el Colegio de Contables de Puerto Rico veía venir la deuda acrecentándose y recomendaron un impuesto al consumo para resolver los gastos públicos. Es lamentable que personas como Víctor Fajardo le roben al pueblo o que personas como Carlos Pesquera y Tito Kayak se sientan con el derecho de romper cosas de propiedad pública y que además la pague el pueblo. Los legisladores por otro lado no pueden desayunar en Burger King, ¡no que va! debe ser en un buen restaurante. La gasolina es gratis, los guardaespaldas para los ex gobernadores, autos nuevos y así se puede escribir otra parábola dedicada a ellos, pero eso te lo dejo a ti que con tu excelente lógica ya se te ocurrirá algo.¡Mucho éxito, Nancy!

Maria Porto dijo...

El ivu mata nuestro bolsillo y ha venido para quedarse.

Lamentablemente nuestros líderes políticos han malgastado y derrochado el dinero del país. Ya el hombre no está al servicio del pueblo, sino el pueblo está al servicio del hombre.

Durante décadas Puerto Rico ha derrochado sus bienes como a gusto y gana. No somos una cultura de ahorro, por el contrario; si ganamos diez dólares gastamos treinta.

Las consecuencias las estamos pagando ahora y las seguirán pagando las próximas generaciones si esto no cambia. Nos hemos convertido en una sociedad consumerista si el ivu no nos hace reflexionar sobre nuestros malos hábitos al momento de comprar estaremos destinados al fracaso, a la miseria y a la pobreza.
IVU= Imposible Vivir Últimamente

gloria_sentimientos dijo...

Las parábolas son enseñanzas, son mensajes que nos llegan. En muchas ocasiones se entienden o llegan de diferentes formas, depende de quien las escucha y la actitud o situación de éste. Jesús las utilizaba para llevar los mensajes a sus discípulos, en varias ocasiones ellos le preguntaban porque hablaba en parábolas. Pero Él les aclaró la situación. Hay quines aprenden a través de las parábolas, otros hay que explicarles muchas veces. Cada cual aprende a un ritmo y un modo diferente. Cuando enseñamos hay que ir a lo conocido para que tenga pertinencia.
En relación con el IVU es muy triste la situación que está viviendo nuestro país. Cada día hay más aumentos, menos sueldos de los empleados, tenemos que pagar aumento en la gasolina, comida, agua, luz, hasta hay que pagar pro el aire que respira. Y vaya aumento, con lo contaminado que esta el mismo, hay que gastar mucho en medicamentos, doctores, hospitales. Todo aumenta, todo se complica. Cada día que pasa se nos hace difícil poder salir de las situaciones económicas. Es muy cierto el IVU mata al bolsillo y como consecuencia el al alma de todos los puertorriqueños. Cada situación que surge nos acercamos a la gran depresión de los años 30, hasta donde vamos a llegar en pleno siglo 21. Todos sufrimos el impacto de la economía, nos encontramos en un laberinto, no hay salida. Todo se detiene, se pierden las esperanzas de salir adelante. Los poderosos se tragan a los más pobres e indefensos. Nuestra Isla del Encanto se ha inquietado y solo vivimos un espanto.
“El IVU mata el bolsillo”pero también la Fe de un pueblo. El cual creyó y confío en unas personas y nos han fallado de diferentes formas. Ya es tiempo de que podamos


volver a creer y a confiar en el ser humano. Tenemos que buscar la forma de afianzar los valores en cada persona. Los líderes deben darnos su enseñanza a través de los valores.El IVU se trago la isla lloran todos los bolsillos pero nada puede hacer la gente de Puerto Rico. Hasta cuando sera esto nos preguntamos a diario esperemos que algun dia nos libren de este calvario.